Una reforma monetaria en Cuba incrementólos precios y salarios estatales, lo que genera incertidumbre en la economía planificada a medida que se retoman los cambios orientados al mercado. La reforma, anunciada en diciembre por el presidente Miguel Díaz-Canel, elimina un sistema de dos monedas y de tipos de cambio múltiples del país que cubre una serie de subsidios gubernamentales, fijando una tasa única de 1 dólar por 24 pesos.
Para reflejar la fuerte devaluación y la reducción de subsidios, Cuba está elevando los precios de bienes y servicios, como el transporte y la electricidad. Además, quintuplica pensiones y salarios en el sector estatal, unos dos tercios de la población activa. Las medidas deberían ayudar a aumentar progresivamente su competitividad, según economistas, aunque sólo si se combinan con otras reformas. El impacto inmediato continúa siendo preocupante para muchos cubanos que ya luchan por salir adelante en medio de la peor depresión del país en décadas, que ha estimulado una dolarización parcial de la economía, dependiente de las importaciones y que tiene problemas de liquidez. (Reuters)